martes, 1 de marzo de 2011

Lo que mis ojos vieron en Liverpool

Para ver buzones con coronita....
¡Hay que viajar a UK!
En el Albert Dock, con un fondo de rejas y cadenas negras,

esta pacífica palomita me resultó encantadora...

(¡Claro, no pensé en las veces que me hicieron popó cruzando una plaza!)


En Liverpoool tuve la sensación de que estaba rodeada de aire y cielo...

No hay carteles aéreos de publicidad, no vi smog,

¡Todo daba la sensación de pulcritud y limpieza!

No había papeles ni colillas en el suelo, ni bolsas de basuras en las esquinas.

Los habitantes llevan ropas coloridas y alegres.

¡Los únicos vestidos casi siempre de negro éramos nosotros! ¡Qué aburridos!


Enfrente del Albert Dock y del río Mersey está el centro comercial

con las casas de grandes marcas, hoteles de lujo, mucho vidrio

en los edificios de oficinas y unas aceras anchas y espaciosas

por donde uno camina sin tropezarse con quien venga en sentido contrario.

¡Una fila de árboles con flores blancas, a los lados del paseo,

semejan copos de nieve en primavera!




Un petit London Eyes en el Dock.

Silvia quería hacer malabarismos con él.

¿Lo habrá conseguido?



En la entrada del Museo Marítimo, esta enorme ancla nos da la bienvenida.

Adentro se pueden ver escenas cotidianas en la vida de un barco de guerra,

el interior de antiguas naves, reproducciones a escala

y también objetos rescatados del Titanic.
Como por ejemplo mobiliario de los camarotes y la lujosa vajillas

que se usaba a bordo.




El ancla es enorme, claro...

Pero a mi lado... ¡Parece gigantesca!


Esta es una antigua iglesia protestante.



En Liverpool y Londres las aceras están marcadas con estas extrañas

rectas quebradas. Investigando un poco, creo que es

para indicarle al peatón que NO SE DEBE CRUZAR POR ALLÍ.

¿Pero saben que es lo más insólito para mi mentalidad argento...?

¡Que la gente hace caso y camina hasta el cruce peatonal!





Una vista de la famosa The Cavern en la actualidad.

Aunque no es la original, está ambientada para que se parezca

y hay una pared de ladrillos a la vista, donde los turistas

dejamos nuestras firmas.

¡Ja! Yo, una rosarina afincada en Baires,

en la ciudad de los Beatles!!



¿Ven alguna basurita en el suelo?

¿No? ¡Bueno, acostúmbrense!

Al menos las calles que yo vi en Londres y Liverpool
eran todas impecables y con muchos tarros de basura

para que nadie diga que no sabía donde tirar papeles, puchos y etc., etc.

El emblema del escudo de la ciudad es una gaviota y

andan todo el día revoloteando por todos lados






Vista del centro comercial enfrente del Albert Dock



Vidrieras muy alegres y coloridas



¡ Me parecía extraño mirar a lo alto de los mástiles

y ver flamear la bandera inglesa!




Viejos edificios de lo que alguna vez fuera el puerto de Liverpool, convertidos

en oficinas y centros comerciales reflejados en un recodo del río Mersey.

Me pregunto si fue primero el huevo o la gallina...

¿Primero Puerto Madero o primero el Albert Dock?




Foto de Lennon en el museo.

¿La conocían? Yo, no.




¿Te acordás Silvia ese día en que se encontraron con George

y charlaron toda la tarde?



¡Silvia y Pepper, un solo corazón!




Zapatillas en una vidriera de Liverpool
llenas de colores, moños, botones, florcitas....¡Preciosas!



¿Soldados de un desfile?

¡No! ¡Faroles en el Albert Dock!




Locomatoras con líneas aerodinámicas....

pero mis líneas... menos aéreas y no tan dinámicas!!



Clásica edificación del puerto....


Bus anfibio que te lleva a dar una vueltita por tierra y por agua...

¡ Y por supuesto de color yellow!



The Beatles y Mariano




¿Quién dijo que todos los autobuses de Inglaterra son rojos?



Otra bonita vista del dock ...

¡Y para que vean mis dotes de fotógrafa, cheee!




Mas vidrieras primaverales, bonitas y coloridas...
Me traen reminiscencias sesentistas, ¿No?



Muchas de las escenas del Museo Marítimo en el Albert Dock
están representadas con maniquíes.
¡Parecían tan reales que daban ganas de preguntarles algo!

¡Vaya, vaya con el bobby!
¡Y yo que pensaba que solamente nuestros policías
mandaban mensajitos de texto en horas de trabajo!



¡...Y nos vamos despidiendo por hoy de Liverpool
con esta imagen de los Beatles!



Y también le decimos: -¡Hasta pronto !- a Eleanore


lunes, 13 de septiembre de 2010

Beatlemaníacos... ¡A disfrutar! Parte 2

The Beatles Story.

En este sector del museo se inicia un recorrido que con fotografías, recuerdos,

la ropa que usaron para ciertos discos emblemáticos,

escenografías reproduciendo estudios de grabación, el interior de un boeing

o representando Saint Matthew Street y The Cavern, nos remiten a un tiempo
que, al menos a mi, me hizo volver a mi adolescencia.

A Mariano y Silvia que no vivieron esa época, creo

que visitar el museo los ayudó a vislumbrar en forma mucho más

concreta lo que fue la década del sesenta en cuanto a cambios

se refiere.







En Saint Matthew Street, los ladrillos de la pared

que queda enfrente de The Cavern tienen inscripciones

con nombres de músicos, cantantes, bandas y todo lo que

uno se pueda imaginar que haya estado relacionado con The Beatles





¡Mariano y un sueño hecho realidad!





¡Nunca falta quien se gana el pan haciendo de doble de algún famoso!







Silvia tratando de chamuyarlo al John...







Otra versión de The Cavern en Saint Matthew Street





Mariano, Silvia y Grace en la escalinata para
bajar al club







¡Silvia tratando de alcanzar el cielo!





Paul en Rusia... ¿Y Mariano por dónde estaría volando?






¡Eterno Elvis!...


Gritando con las fans







No hace falta ninguna explicacion...




Si alguien quiere entrar...

El ticket cuesta doce libras...






Más de lo mismo... ¡Pero desde otro ángulo!




Perdón... La estación de subte más cerca?






My friend Eleanor Rigby and my...





Más que Ringo.... ¡A mi me hace acordar a Peter Capusotto!






Apenas se sale de The Beatles Story, al ladito nomás,

está la tienda de souvenirs The fab 4 Store.

Todo lo que nos podamos imaginar, igual que en

cualquier parte del mundo, está transformado

en un recuerdo vendible para los turistas.







¡Cuando estamos de vacaciones y somos turistas

nos queremos llevar todo a casa!