domingo, 23 de mayo de 2010

BARCELONA

BARCELONA es una ciudad con una arquitectura colorida y divertida.

¡Será por eso que cuando volví a Buenos Aires la encontré un poco gris y aburrida! Aunque... a pesar de todo, después de Rosario, es la ciudad que más amo.
Podré partir, viajar, conocer otros sitios, pero... ¡siempre es lindo volver a casa!
El Mar Mediterráneo me impactó.
¡Todos los azules imaginados se mezclan entre el agua y el cielo!

Muchos edificios de Barcelona tienen las fachadas con pinturas, bajorrelieves y esgrafiados


Uno camina por las calles y no puede dejar de mirar los frisos, las molduras, los colores...

Tal vez por eso y por ser la primera ciudad europea que conocí, me enamoré de ella a primera vista.
Todo en Barcelona respira Modernismo (es el Art Nouveau francés).

Europa es conservacionista de sus edificios.Todo se restaura y se respetan las antiguas concepciones arquitectónicas.



En el paseo del Ángel, una fuente para beber y descansar. Me trae reminiscencias del pasado árabe que tiene España.



Antiguos edificios embellecidos con pinturas de época



La casa de los caracoles, está envuelta en una mágica leyenda. Dicen que su dueño un día fue a juntar caracoles y en su lugar encontró una bolsa llena de dinero que le permitió construir este extraño edificio. En los llamadores de bronce de las puertas, en la base de los balcones y en el esgrafiado de las ramas que decoran la fachada, hay caracoles. ¿Será que tal vez la leyenda tiene algo de realidad?


¡Y en una ciudad como Barcelona, la arquitectura moderna no podía ser gris y aburrida!


Pero quien se lleva las palmas, para mí, es Antoni Gaudi.
La casa Batlló respira belleza y misterio a la vez. También la llaman "La casa de los huesos".
¡Y los balcones recuerdan los antifaces de un baile de máscaras!




¡Solamente a un genio como él podía imaginar estas chimeneas!
¡Algunas de ellas parecen soldados cruzados que van al rescate de la Tierra Santa!













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