Y hablando de estatuas... en Barcelona me encontré con un Al Capone de apariencia bastante inofensiva...
Uhm... mientras sacaba la foto pensaba: -¡"Que no se le ocurra meterse con mi nena!"
Pero... ¡Oh, sorpresa!
¡El aeropuerto de Barajas también tienen su estatua de bronce!
(No se rindió ante mis encantos porque eran las 5 a.m. de una fresca mañana en la recién estrenada primavera madrileña)
¡Inmortal Alberto Olmedo!
Los rosarinos te amamos y creo que todos desfilamos por el banco de plaza, donde seguís esperando por esa eternidad que ya te ganaste!